Leucemia e inmunodeficiencia felina (FeLV y FIV)
El virus de la leucemia felina (FeLV) y el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV), conocido como sida felino, son retrovirus que afectan a los gatos. Las pruebas de detección permiten identificar portadores, proteger a otros gatos y establecer un plan de seguimiento.
Recolección de muestras en clínicas de San Luis Potosí.
¿Qué son FeLV y FIV?
FeLV se transmite principalmente por saliva, contacto cercano y transfusiones; puede causar anemia, inmunosupresión y neoplasias. FIV se transmite sobre todo por mordeduras y afecta el sistema inmune. Son virus distintos y requieren pruebas específicas.
Los gatos positivos pueden permanecer asintomáticos durante meses o años, por lo que el cribado es importante en gatos de refugio, adoptados, callejeros o que conviven con un gato positivo.
¿Cuándo realizar la prueba?
En gatos nuevos en casa, antes de la convivencia con otros gatos, en gatos con acceso al exterior, en donantes de sangre, en gatos con signos compatibles (fiebre, pérdida de peso, gingivitis, anemia, infecciones recurrentes) y en hembras gestantes o antes de la reproducción.
En cachorros pequeños, una prueba negativa puede requerir repetirse después de unos meses por el periodo de ventana.
Pruebas disponibles
Realizamos pruebas rápidas de antígeno de FeLV y de anticuerpos de FIV. Cuando el resultado es positivo, dudoso o el contexto clínico lo requiere, se recomienda confirmación por PCR. La interpretación debe considerar edad, vacunación, exposición y estado clínico.
No todas las pruebas positivas significan enfermedad activa; por eso la confirmación y el seguimiento son parte del diagnóstico responsable.
Muestra y tiempo de entrega
Se utiliza suero, plasma o sangre completa según la prueba. La prueba rápida se procesa el mismo día. La PCR se envía a laboratorio de referencia y el tiempo de entrega depende del estudio; te informamos al recibir la muestra.
Preguntas frecuentes sobre leucemia e inmunodeficiencia felina (felv y fiv)
No. FIV y FeLV son virus específicos de los gatos; no se transmiten a humanos ni a perros.
No existe una cura que elimine el virus. El manejo incluye seguimiento veterinario, control de infecciones secundarias, alimentación adecuada y evitar la transmisión a otros gatos.
No siempre. Puede requerir confirmación por PCR y repetir la prueba según la edad y el riesgo de exposición. El médico veterinario interpreta el resultado en contexto.
